Tomo aire y empiezo a teclear las primeras palabras en este blog, mi blog. Mientras lo hago los pensamientos ganan una carrera imaginaria a las manos y pasan raudos atropellándose unos a otros: ¿seré capaz de generar contenidos interesantes de forma periódica? ¿… y de interés para quién? porque vamos a ver, esto de tener un blog…¿ no es un puro acto de pretendido exhibicionismo intelectual? ¿no me estaré complicando la vida creándome una nueva obligación?
Antes de sucumbir al pánico más absoluto invoco a mi máxima «number one», la teoría de relativizar todo cuanto suceda ante mí, y recuerdo los últimos datos que nos presentaron en el curso de Community Management de Inesdi : Más de 125 millones de blogs en el mundo y 40.000 nuevos blogs diarios. Buuuffff….Ya será raro que alguien se percate que por aquí hay uno más.
Lentamente suelto el aire que aún retenía y, relajándome, mis dedos empiezan a recuperar ventaja mientras escribo al tiempo que me planteo la segunda gran cuestión: ¿ y ya tengo claro de qué voy a hablar por aquí? Pues creo que sí. O no. Es decir, espero que de todo un poco, pero siempre y cuando sean temas a los que pueda sacarle algo de punta observándolos desde una perspectiva muy concreta, actual y apasionante: la del social media.
Por lo tanto, sí, habrá muchos posts de redes sociales, marketing digital, campañas online y todo este nuevo mundo que es un presente para muchos, un futuro al que mirar aún con reticencias para otros, pero sin duda una innegable realidad y una auténtica revolución en nuestras formas de relacionarnos, profesional y personalmente.
Pero si el social media es una pasión reciente, me seduce la idea de enriquecer los contenidos de este blog vinculándolos a mi otra gran pasión: la música. Me gustaría que estas páginas estuvieran llenas de música, y descubrir cómo se desenvuelve en esta nueva atmósfera digital que nos abraza. ¿Está el entorno de la música aprovechando bien su potencial en las redes? ¿Quién lo está haciendo mejor? ¿Qué estrategias están funcionando? ¿Quién está interactuando mejor con sus fans? ¿Dónde están y qué hacen nuestros artistas 2.0?
De ahí el nombre escogido para el blog. Si mi debilidad fuera la cocina, probablemente se llamaría “Desde los fogones”, y si mis ratos libres los consagrara al teatro amateur tal vez estaríamos leyendo “Entre bambalinas”.
Pero lo mío es disfrutar de la música, y de manera especial de la música en vivo. Los directos desde una primera fila que me permiten imprimir toda la intensidad del mundo a un instante, a una canción, generar empatía con lo que sucede sobre las tablas y dar con detalles que sólo así pueden apreciarse. Y el backstage es aquella zona que te permite observar el espectáculo yendo un poco más allá, desde un observatorio distinto al que pueda ofrecerse desde las gradas o la platea de un escenario.
Estas líneas tan sólo han sido el equivalente a una prueba de sonido. Espero ir afinando tanto como sea posible, y todo aquél que quiera unirse tiene una entrada reservada esperándolo.
Así que señoras y señores,… ¡Bienvenidos al blogstage!